En junio de 2005, el Metrobús comenzó a circular por una de las arterias más importantes del país: Insurgentes. Este hecho tiene relevante significado. Representa la respuesta por parte del Gobierno del Distrito Federal, al crecimiento desbordado y desordenado del transporte concesionado privado (microbuses) y a un, igualmente creciente y preocupante aumento del parque vehicular de automóviles privados, a través de la implantación de una política pública dirigida a mejorar la movilidad no solo del 80% de los habitantes de la ciudad que usan transporte público, sino también, buscar revertir el uso del automóvil particular.
Hoy, a cuatro años, el Metrobús se ha tornado eje fundamental de la movilidad para el futuro de la ciudad y punto de atención especial del programa de gobierno del Lic. Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal. En esta administración, el Metrobús ha crecido en cuanto a cobertura espacial en 150%, pasando de 20 a 50 los kilómetros de carriles exclusivos como producto de la prolongación de 10 kilómetros en Insurgentes Sur y la implantación en diciembre pasado de los 20 kilómetros de la nueva línea 2.
Nuestra flota también creció y pasó de los 80 autobuses disponibles en 2005 a 214 unidades articuladas, de 160 pasajeros y 12 biarticuladas de 240 pasajeros. El hecho más relevante, reside en que en 2006 transportábamos 210 mil usuarios por día, mientras que hoy diariamente transportamos cerca de medio millón de usuarios.
Metrobús hace que los recorridos diarios de los habitantes de la ciudad, sean más rápidos y seguros. El ahorro en tiempos de traslados es mayor al 40% con respecto a lo que invertía una persona en el mismo recorrido antes de Metrobús.
Ello significa recuperar horas-hombre no solo para la economía de la ciudad, sino fundamentalmente, en beneficio de los usuarios, lo cual se traduce en mejor calidad de vida. Invertir menos tiempo en los traslados significa recuperar más de 25 millones de horas-hombre.
El componente ambiental también ha sido beneficiado. La implantación de Metrobús significa la eliminación, a través de su destrucción (chatarrización) de los microbuses obsoletos y contaminantes de más de 12 años de antigüedad que antes circulaban por los corredores que hoy ocupa Metrobús. En el caso de las dos líneas implantadas, las unidades que han sido destruidas y sustituídas por unidades de alta capacidad y bajas emisiones, ascienden a más de setecientas.
Todo ello ha permitido que desde la implantación de Metrobús se hayan dejado de emitir más de 180 mil toneladas de gases de efecto invernadero, siendo el beneficio anual con las dos líneas en operación superior a 80 mil toneladas que hoy se dejan de emitir. Recientemente la Organización de las Naciones Unidas aprobó una metodología científicamente sustentada por Metrobús para la certificación de reducción de emisiones. Es la segunda en su tipo, pero con características adicionales que permitirá que sea adoptada por cualquier ciudad o país que implante sistema semejante de transporte.
Nuestros usuarios con sus comentarios y críticas para mejorar el servicio se han vuelto, a su vez, los mejores defensores y promotores de Metrobús. En encuestas aplicadas por organismos externos, los usuarios de Metrobús, evalúan su servicio con calificaciones superiores a 8 en una escala de 1 a 10, manifestando mayoritariamente que hoy por hoy Metrobús es el mejor sistema de transporte de la ciudad. A ellos, nuestros 400 millones de usuarios trasportados, nos debemos y con ellos está nuestro compromiso de conformar, como ha instruido el jefe de Gobierno, una red de corredores que mejore la movilidad de la ciudad de manera sustentable.
Guillermo Calderón
Director General de Metrobús
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